No quieras temer mi pequeña grey
soy tu buen pastor que te va guiando.
No quieras temer estas en mis manos
aunque no comprendas te voy moldeando.
Hoy no tienes nada, ni siquiera un techo,
andas sin alforja no tienes bastón
ni un trozo de tierra donde caer muerto.
Ven a mí, ahora no lo ves,
es el tiempo de creer,
de hacer forte tu cimiento y tu raíz.
Tu veras nacer por toda la tierra,
hombres y mujeres por mi rescatados.
Con mirada limpia y corazón de hermano
dispuestos a dar la túnica y el manto
Se convertirán en árbol de la vida
pueblo congregado un solo corazón,
rostro para el mundo del crucificado.
