Los frutos de la tierra
y del sol y del trabajo,
los presentamos, Señor.

El trigo de nuestra tierra
y el vino de nuestro canto,
los presentamos, Señor.

Pan y vino sobre el altar
son ofrenda de amor;
pan y vino serán después
tu Cuerpo y Sangre, Señor.

Los frutos de la tierra
y del sol y del trabajo,
los presentamos, Señor.

Nuestras penas y alegrías,
el esfuerzo de cada día,
los presentamos, Señor.

La vida de nuestro pueblo,
la esperanza y el dolor,
los presentamos, Señor.