Los caminos de este mundo
nos conducen con amor
hasta el cielo prometido
donde siempre brilla el sol.
Y cantan los prados,
cantan las flores,
con armoniosa voz;
y mientras que cantan
prados y flores,
yo soy feliz pensando en Dios.
Los caminos recorridos,
los que hay que recorrer,
en un gran camino juntos
a la patria van también.
Los caminos de esta vida
te conducen de verdad
al buen Dios que te convida
a entrar en la eternidad.
