Jesucristo, Señor de la Historia,
que estuviste, que estás y estarás…
sos Presencia, Esperanza y Memoria,
sos el Dios de la Vida hecho Pan…

Sos el mismo Jesús que estuviste
junto al Lago de Genesaret,
y ante el hambre del pueblo exigiste:
­Denle ustedes, por Dios, de comer!

­Quédate con nosotros, Jesús,
que da miedo tanta oscuridad…!
no es posible, morirse de hambre
en la patria bendita del pan…!
­Quédate con nosotros, Señor,
que hace falta un nuevo Emaús!
­la propuesta será: compartir
como vos, y en tu nombre, Jesús!

Primitivo ritual de pastores
que fue luego banquete pascual,
homenaje de nuestros mayores
al Dios vivo de su Libertad…
Cena santa, signo y profecía;
memorial de Jesús Servidor;
Nueva Alianza de la Eucaristía
que es Misterio de Fe y Comunión.

Sacrificio de la propia vida
que se ofrece y se da a los demás;
Cuerpo y Sangre, comida y bebida,
Que hace y nutre la Comunidad.
Sos la Fiesta de cada semana
que resume y celebra el Amor,
el amor que perdona y hermana
y es sincera Reconciliación.

Jesucristo, Señor de la Historia,
que pusiste en el Vino y el Pan
tu Presencia real, tu Victoria
sobre el Tiempo, la Muerte y el Mal.
Que tu Madre, la Virgen Morena,
siga estando junto a Nuestra Cruz,
y nos muestre que vale la pena
entregarse por el Bien Común.

Somos hijos del Dios Padre y Madre
que es ternura y ayuda eficaz:
­desde la Compasión y el Coraje,
reinventemos Nuestra Caridad!
Somos Rostro de un Dios Trinitario
que aparece cuando hay Comunión,
cuando somos todos solidarios,
cuando el pobre es sujeto y Señor.