Jesucristo,
Jesucristo,
Jesucristo, yo estoy aquí.

Miro hacia el cielo y pienso:
“¿Dónde estará aquel
que hizo de mi vida
un cielo nuevo?”

¿Dónde estará?
¿Dónde estará?
El que me enseñó
a vivir como hermano.

Jesucristo,
Jesucristo,
Jesucristo, yo estoy aquí.

Miro hacia el suelo y siento
que ya no estás,
pero te encuentro
en el hermano.

Te encontraré,
te encontraré,
en cada hombre
que sufre aquí.

Jesucristo,
Jesucristo,
Jesucristo, yo estoy aquí.