El varón que llevó en su corazón de luz,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
que siguió las huellas de Cristo Jesús,
como nadie al Maestro se asemejó.

Padre Francisco, ayúdanos a seguir a Jesús.
Padre Francisco, queremos amarlo como tú.
Padre Francisco, alcánzanos ese mismo amor,
por eso que renunciaste a todo y a todos, te diste en Dios.