Alabado sea el Santísimo
Sacramento del altar,
y la Virgen concebida
sin pecado original.
El manjar más regalado
de este suelo terrenal
es Jesús Sacramentado,
Dios eterno e inmortal.
Celebremos con fe viva
este Pan angelical,
y la Virgen concebida
sin pecado original.
Es el Dios que da la vida
y nació en un portal,
de la Virgen concebida
sin pecado original.
