En medio de los pueblos
el Señor levantó su voz;
anunció la Buena Nueva,
proclamó la salvación.

Su palabra fue semilla
de justicia y de verdad,
fue esperanza para el pobre,
fue camino hacia la paz.

En medio de los pueblos
hoy queremos continuar
la misión que nos confía:
ser testigos de su amor.

Que en la lucha de la vida,
en el gozo y el dolor,
anunciemos con valentía
que está vivo el Señor.

En medio de los pueblos
caminamos hacia Dios,
con María y nuestros hermanos,
construyendo comunión.